Wednesday, September 8, 2010

La Esfinge Maragata

El TROZO


1) No amaba este avaro la tierra como las mujeres de Maragatería, 2) con ese amor recio y generoso que da la sal del llanto y del sudor para abono del surco en los terrenos. 3) Amaba el dominio y la riqueza con mezquinos alcances, dentro de una pasión raquítica y sin alas.


4) Más duro de corazón y de mollera con los años, sentía la embriaguez de las posesiones a lo grosero y sensual, 5) sin ternuras de enamorado, sólo con las voracidades torvas del instinto.


6) Su torpe codicia iba arrastrándose, lo mismo que un reptil, por los barbechos, 6) y en la estrechez de la mísera tierra laborable y en el camino silencioso y triste de las hendidas cabañucas romanas, 7) hasta dar por chiripa en una casa de adobes, en una recua y un rebaño.


8) Ahora zumba el usurero, como un cínife, en torno a la parcela de regadío donde Olalla y Ramona abren el cauce regador.


9) Hipan aspadas las dos mujeres sin resuello ni aliento en la pesadumbre del trabajo, 10) metidas hasta la cintura en la rota, represando y corriendo el anhelado camino para el agua.


11) --Dios os ayude--dice la trémula voz del tío Cristóbal desde el hoyo profundo de sus labios.


(Página 229)


El ASUNTO


Llega el tío Cristóbal al arroyo donde están trabajando las mujeres. Es un hombre mayor con un personaje muy temido por la mujeres del pueblo. El narrador/la narradora nos dice que el tío no tiene la misma pasión para la tierra como la de las mujeres porque a él no le importa la tierra. Sólo le importan dinero y poder.


Como un reptil, el tío se pasea por la tierra observando a las mujeres, dándose cuenta de la vida difícil y triste que sufren las mujeres día tras día, hasta que llegue a la ubicación de Olalla y Ramona.


Al ver el trabajo duro que hacen las mujeres, sin aliento y sin resuello, el tio cristobal les dice, con una voz trémula, “Dios os ayude.”


LOS APARTADOS


Este trozo tiene tres apartados


A. Una descripción del tío Cristóbal y sus sentimientos hacia la tierra (II. 1-7) “No amaba este avaro la tierra… en una recua y un rebaño”


B. Una descripción de lo que hacen el tío Cristóbal y las mujeres maragatas (II. 8-10) “Ahora zumba el usurero… para el agua”


C. Lo que les dice a las mujeres el tío Cristóbal (II. 11) “Dios os ayude… desde su el hoyo profundo de sus labios”


Apartado A




“No amaba este avaro la tierra como las mujeres de Maragatería, con ese amor recio y generoso que da la sal del llanto y del sudor para abono del surco en los terrenos. Amaba el dominio y la riqueza con mezquinos alcances, dentro de una pasión raquítica y sin alas.” Con el primer párrafo del apartado A, nos revela el narrador/la narradora a los sentimientos que tiene el tío Cristóbal hacia la tierra. Se hace muy claro que a este hombre, este “avaro”, no le interesan las preocupaciones de la tierra, y el amor que se da a la tierra sólo viene de las mujeres maragatas. La única cantidad de amor que existe en su corazón pertenece a la riqueza que recibe en la misericordia de las mujeres y el dominio que posee sobre sus vidas. Vive su vida con una pasión “sin alas”, es decir, no tiene ganas de mejorarse o de añorar más porque ya tiene todo.


“Más duro de corazón y de mollera con los años, sentía la embriaguez de las posesiones a lo grosero y sensual, sin ternuras de enamorado, sólo con las voracidades torvas del instinto.” Aquí descubre el lector el impacto que la edad ha tenido en la vida del tío Cristóbal. Es posible que el narrador/la narradora nos insinúe que había una vez en que el tío era un hombre de honor, respetado por el pueblo, pero con cada año que ha pasado, se ha aumentado el egoísmo de este “avaro” desde el punto de que ya no tiene ganas de enamorarse y que ya no le interesan las opiniones de otros.


“Su torpe codicia iba arrastrándose, lo mismo que un reptil, por los barbechos, y en la estrechez de la mísera tierra laborable y en el camino silencioso y triste de las hendidas cabañucas romanas, hasta dar por chiripa en una casa de adobes, en una recua y un rebaño.” Al final de este apartado, el narrador/la narradora explica que el alma del tío no tiene forma de ser humano. “iba arrastrándose, lo mismo como un reptil,” indicándonos que el narrador/la narradora le considera al tío como un animal, un animal sin corazón que da miseria a las mujeres maragatas. Se hace muy obvio que es un hombre cruel y temido.


Apartado B


“Ahora zumba el usurero, como un cínife, en torno a la parcela de regadío donde Olalla y Ramona abren el cauce regador. Hipan aspadas las dos mujeres sin resuello ni aliento en la pesadumbre del trabajo, metidas hasta la cintura en la rota, represando y corriendo el anhelado camino para el agua.” En este apartado, el narrador/la narradora une a los personajes de tres personas, el tío Cristóbal, Olalla, y Ramona. Mientras que las dos mujeres trabajen “sin resuello ni aliento en la pesadumbre del trabajo,” el tío, ahora descrito como un “cínife,” se pasea sin ninguna preocupación, observando a las mujeres impotentes. Aquí, se describe aún más el personaje cruel del tío y la vida durísima que sufren las mujeres maragatas. Con este apartado, el narrador/la narradora quiere que entendamos sin ninguna duda que las mujeres maragatas son las víctimas y los esclavos de este mundo; que el tío Cristóbal es el monstruo que, sin corazón, sirve como el propietario de la tierra y de las mujeres.


Apartado C


“--Dios os ayude--dice la trémula voz del tío Cristóbal desde el hoyo profundo de sus labios.” Se presenta, más o menos, el último apartado de este trozo en una manera de ironía. Les dice a Olalla y Ramona el tío Cristóbal “Dios os ayude,” pero en una manera sin sentimiento y sin compasión. “La trémula voz” nos indica que con estas palabras, el tío sí las dice, pero son palabras huecas; el tío cree que no existe el Dios en las vidas de las mujeres maragatas, y por eso, “Desde el hoy profundo de sus labios,” dice una frase que él sabe que no sucederá.


EL TEMA


El tema que se presenta por el narrador/la narradora tiene que ver con la idea de que no se define un hombre de honor ni por la cantidad de dinero ni la tierra que posee. Se define un caballero por la personalidad que tiene y por la manera en que se representa enfrente de otros.


CONCLUSIÓN


Al terminar de leer este trozo de La esfinge maragata, me siento mucha compasión para las mujeres maragatas. Es muy obvio que durante esta época, en este lugar que se llama Maragatería, se dividen los papeles de los hombres y los de las mujeres por una gran línea. En esta sociedad, se disfruta el hombre de las cosas sencillas de la vida (la riqueza, la tierra, el dominio, etc.). Al mismo tiempo, existen las mujeres, o en otras palabras, “las burras” de la tierra, que sólo existen para tender a la tierra. Para mí, es una situación que me da mucho disgusto.



Nos introduce el narrador/la narradora a este tipo de sociedad para que podamos entender el tema de la novela y que el papel de la mujer maragata es más importante, y por eso, más necesario que el del tío Cristóbal. En mi opinión, no puede sobrevivir el tío Cristóbal sin las mujeres; a pesar de que tanto las detesta a las mujeres, las necesita el tío para ganar su riqueza y su dominio sobre sus vidas y la tierra.


Este trozo también nos da la oportunidad de comparar la sociedad de la Maragatería con las nuestras. Cada persona viene de su propia sociedad, y entonces, es posible que al leer este trozo, algunos lectores puedan relacionarse con las maragatas o con los maragatos. Yo nunca he experimentado una sociedad como la de la Maragatería, pero sé que, desafortunadamente, si existen estas sociedades en nuestro mundo.


De cualquier manera, es importante analizar este trozo para entender en total la novela, y será interesante ver lo que va a pasar con los papeles de las mujeres maragatas. Ojalá que se mejoren.

1 comment:

  1. Me gustaron sus observaciónes, especialmente cuando Ud. habló acerca de la sociedad nuestra en comparación con la de la Maragatería.

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